Inversión temprana  

Aquí tenemos un ejemplo de la importancia de comenzar temprano. Este gráfico muestra a dos inversores. Uno de ellos decide comenzar rápidamente, invierte $1,000 por año durante diez años, desde los 25, y logra una inversión total de $10,000, luego deja de aportar dinero durante los siguientes 30 años. El otro comienza después e invierte durante más tiempo, $1,000 por año. Comienza a los 35 y continúa durante 30 años, hasta los 65, logrando una inversión total de $30,000. Los dos obtienen una rentabilidad anual de 9.5%. En este punto se encuentran a los 65 años. Debido al poder de la capitalización el que empezó antes gana más que, el que comenzó después, invirtiendo sólo un tercios del dinero.